¿Las lámparas de lava pueden utilizar bombillas LED?

Tras su invención en 1963, estas decoraciones psicodélicas se convirtieron rápidamente en todo el mundo en un elemento esencial para el dormitorio. Incluso después de todos estos años, tanto los niños como los adultos siguen comprando lámparas de movimiento líquido.

Sin embargo, a pesar de su inmensa popularidad, la tecnología de las lámparas de lava rara vez se entiende. Los gobiernos alrededor del mundo han intentado prohibir las fuentes de luz ineficientes. Esto ha llevado a una pregunta fundamental: ¿pueden funcionar las lámparas de lava con bombillas LED?

Las bombillas LED no se pueden utilizar en las lámparas de lava porque no generan calor. Como fuente de luz de bajo consumo, los LED no se calientan lo suficiente como para derretir las burbujas de cera del interior de las lámparas de lava. Esto significa que la cera permanecerá estática y no se moverá.

¿Qué es una lámpara de lava y cuál es su funcionamiento?

Aunque las hay de distintas formas, colores y tamaños, los componentes fundamentales siguen siendo los mismos. Un globo de cristal contiene dos compuestos: un material transparente, parecido al agua, y otro opaco, parecido a la cera.

En la base de la lámpara hay una bombilla, que ilumina y calienta el globo simultáneamente. A su vez, las manchas de cera amorfa se mueven continuamente, creando un efecto relajante y psicodélico a la vez.

Son dispositivos bastante sencillos, pero los fabricantes son notoriamente herméticos sobre cómo crearlas. Se tiene la idea de que el líquido transparente es una mezcla de agua destilada, alcohol y sal, y por otro lado la lava es una mezcla de parafina y percloroetileno.

Llegados a este punto, es posible que piense: “¿qué hace que el compuesto de cera se mueva dentro del globo?”. Permítame que se lo explique.

Al igual que el aceite y el agua, los dos compuestos que se encuentran dentro de las lámparas de lava son inmiscibles. Esto significa que son mutuamente insolubles, por lo que el líquido A no se disuelve en el líquido B.

Pero eso no es todo, los compuestos también tienen una densidad muy cercana. La parafina tiene una densidad relativa de aproximadamente 0,9 kg/m3, y el alcohol tiene una densidad relativa de alrededor de 0,8 kg/m3.

Al encenderse una lámpara de lava, la bombilla calienta el fondo de la mezcla inmiscible. El compuesto más denso (la cera) absorbe el calor y comienza a expandirse.

A medida que se expande, sus moléculas se separan, haciéndola menos densa. El compuesto de cera se hace más ligero que el compuesto de alcohol que lo rodea, por lo que sube a la parte superior del globo.

Una vez la cera está mas lejos de la fuente de calor, en la parte superior del globo, se enfría y se vuelve más densa. Al volverse mas pesada, la cera se hunde en el fondo del globo. Este ciclo continúa indefinidamente.

Las variaciones de densidad son mínimas, pero son suficientes para que la cera suba y baje alternativamente.

¿Por qué no son la mejor opción las bombillas LED para las lámparas de lava?

Ahora que usted ha entendido cómo funcionan las lámparas de lava, seguro que puede adivinar por qué las bombillas LED no son la mejor solución.

Las bombillas LED no generan suficiente calor para fundir el compuesto de cera.

La mayoría de las lámparas de lava utilizan bombillas incandescentes de 40 vatios. Estas bombillas crean luz calentando un filamento de carbono a unos 2.500 grados Celsius.

Como usted puede ver, se crea mucho calor en este proceso. De hecho, las bombillas incandescentes desperdician alrededor del 90% de su energía en forma de calor, y sólo el 10% de su energía se utiliza para producir luz.

Esto significa que una bombilla de 40 vatios producirá 36 vatios de calor y sólo 4 vatios de luz. Es ese calor el que funde el compuesto de cera, haciendo que se expanda y se eleve.

En cambio, los LED son todo lo contrario. Como son una fuente de luz de bajo consumo, utilizan el 90% de su energía para crear luz y sólo el 10% se desperdicia en forma de calor.

El calor no es compatible con los LED. La mayoría de los dispositivos LED están diseñados específicamente para disipar el calor mediante elementos como un disipador de calor o aletas de refrigeración. Se debe a que el exceso de calor acorta la vida útil de los LED y aumenta la tasa de degradación del brillo.

Esto no quiere decir que los LED no producen calor, pero no es suficiente para fundir el compuesto de cera. En cambio, lo que pasaría es que la cera pueda romperse en pequeñas manchas o permanecer estática en el centro de la lámpara.

¿Cuáles bombillas son las mejores para las lámparas de lava?

Teniendo esto en cuenta, puede que usted este pensando: “¿cuál es la alternativa?”. Si las bombillas LED no son compatibles con las lámparas de lava, ¿qué bombillas son las mejores?

De nuevo, la respuesta depende de la cantidad de calor que produce la bombilla. Las bombillas ineficientes, es decir, las incandescentes y las halógenas, son superiores en este contexto. Por el contrario, hay que evitar las bombillas de bajo consumo, como las CFL y las LED.

Suena bastante sencillo, ¿verdad?

El problema es que las fuentes de luz ineficientes se están eliminando gradualmente en todo el mundo. Este movimiento comenzó en la UE hace unos 10 años.

La conclusión es que las bombillas no duran para siempre. Las bombillas incandescentes, en particular, tienen una vida útil de apenas 750 a 2.000 horas. Así que, en algún momento, sus lámparas de lava necesitarán una bombilla de repuesto.

¿Esto significa que las lámparas de lava serán cosa del pasado por la prohibición que hay de las fuentes de luz ineficientes?

Por suerte, no. Parece que los fabricantes de las lámparas de lava son una especie de excepción a las normas. A muchos de ellos se les ha permitido seguir produciendo bombillas incandescentes y halógenas.

Por lo tanto, si necesita una bombilla de repuesto para su lámpara de lava, mi mejor consejo es que empiece por buscar en la página web del fabricante.

Debe ser el mismo vataje (Importante)

La compra de una nueva bombilla puede ser abrumadora en cualquier contexto, especialmente cuando se busca una bombilla de repuesto para una lámpara de lava. La realidad es que las lámparas de lava dependen de la calibración precisa de los componentes, por lo que es muy fácil equivocarse.

Si puede llevarse algo importante de este blog, asegúrese de que sea esto: ¡la bombilla de repuesto tiene que tener la misma potencia que la bombilla existente!

Como he mencionado antes, las bombillas convencionales desperdician el 90% de su energía en forma de calor. Las lámparas de lava están diseñadas explícitamente teniendo esto en cuenta.

Si una lámpara de lava utiliza una bombilla de 60 vatios, el compuesto de cera interno está diseñado para fundirse y expandirse cuando se expone a 54 vatios de calor. Cualquier otra cosa la desequilibrará.

Si sustituye una bombilla de 60 vatios por una de 40, es posible que la cera no se caliente lo suficiente como para fundirse. Por el contrario, si la sustituye por una bombilla de 100 vatios, la cera puede calentarse demasiado y no tener la oportunidad de enfriarse cuando llegue a la parte superior del globo.

Conclusión

Las lámparas de lava son un invento fascinante, pero es justo decir que encontrar la bombilla de repuesto es mucho más difícil que antes.

En los últimos años, los fabricantes han empezado a hacer bases con calentadores incorporados. Así que quizás las lámparas de lava compatibles con LED sean una posibilidad después de todo.